Fuente de la Mora es un fortín
La Universidad de Valladolid consigue una nueva victoria en casa en un partido, ante la Universidad de Burgos, donde el conjunto vallisoletano monopolizó el balón y dominó los tiempos de juego hasta el minuto 35, donde un gol de los burgaleses a punto estuvo de estropear el trabajo de los locales
El pabellón universitario Fuente de la Mora se ha convertido esta temporada en una cancha inexpugnable. El equipo que dirige Pedro Martínez cuenta sus partidos en Valladolid, todos los disputados hasta el momento, por agónicas victorias que sitúan al conjunto de la UVa al frente de la clasificación. A pesar de lo ajustado de los resultados, lo cierto es que los pucelanos demuestran partido a partido que tienen una idea bien definida de juego gracias a la cual doblegan a sus rivales.
En la tercera jornada le llegó el turno a la Universidad de Burgos. La escuadra naranja acudía a Fuente de la Mora con la esperanza de llevarse los tres puntos y meterse en la pelea por las dos plazas que dan acceso a la final, pero sobre el parqué se encontraron a un equipo vallisoletano que dominó de principio a fin el partido. Con la pelota en los pies, los rojillos fueron embotellando a los burgaleses, que plantearon una defensa a media cancha. Solo había un equipo en la pista, y esa supremacía se tradujo en tímidas ocasiones que anticiparon lo que iba a ser el primer tanto local. En un córner, Dani encontró a Rodri en la frontal del área quien empalmó magistralmente una volea para establecer el merecido 1-0 en el electrónico. El guión no cambió tras el gol, y la Universidad de Valladolid manejaba a su gusto el encuentro, pero en esta primera parte se hizo evidente la principal carencia del equipo, la falta de acierto de cara a portería. Una tras otra, y tampoco fueron muchas a tenor del porcentaje de posesión de la pelota, los pucelanos erraban sus acercamientos a la meta rival lo que permitía a los de Burgos pensar que en una contra podrían empatar el encuentro. Aunque la UBu, durante los primeros veinte minutos, no demostró ambición por igualar en el marcador y las contadas ocasiones de las que dispusieron fueron desbaratadas por el portero Luis sin mayores problemas. Con la renta mínima en el luminoso se llegó al descanso.
La segunda mitad comenzó con un arreón del equipo burgalés que, durante los primeros minutos, se volcó sobre la portería defendida por Pesca. Los visitantes dispusieron de varios lanzamientos de córner que no encontraron premio, y tras ese vendaval inicial la calma volvió a la pista de Fuente de la Mora, donde los vallisoletanos impusieron nuevamente su ritmo. En el minuto 29 de partido llegaría el segundo gol local al aprovechar una superioridad numérica. La expulsión de uno de los jugadores visitantes por doble amarilla provocó que su escuadra perdiese un efectivo durante dos minutos, algo que aprovecharon de maravilla los rojillos. Una circulación rápida de balón acabó con un pase de la muerte de Rodro desde la línea de fondo que Álex se encargó de enviar al fondo de la red.
Cinco minutos agónicos
El gol parecía sentenciar el encuentro, a pesar de que todavía faltaban diez minutos por disputar, pero el equipo de la UVa está abonado inexorablemente al sufrimiento, y en esta ocasión no iba a ser distinto. Los pucelanos se relajaron y, en un fallo en la salida, el '5' visitante aprovechó un balón suelto para, desde los diez metros, soltar un latigazo que besó con violencia las mallas de la portería. En un instante, casi sin darse cuenta, los locales vieron como se podía escapar un partido del que habían sido dueños. Los nervios se apoderaron de los jugadores, la bombilla de las ideas se apagó, todo lo aprendido se olvidó, y los burgaleses se volcaron con corazón y alma en busca del empate. Pesca bajo palos multiplicaba su trabajo y la defensa de la UVa remaba siempre a contracorriente intentando achicar los balones que amenazaban los tres puntos, una situación que se ha convertido en costumbre. El pitido final acabó con el sufrimiento y los vallisoletanos pudieron celebrar una nueva victoria, la tercera en lo que va de Liga Universitaria.
El equipo de la Universidad de Valladolid, con nueve de nueve puntos en su haber, mejora partido a partido su juego. La única asignatura pendiente que les queda a los chicos de Pedro es la de afinar la puntería, atreverse a buscar más profundidad sobre la cancha para convertir el dominio en goles. Hasta que eso no mejore, el fortín de Fuente de la Mora seguirá abonado al sufrimiento.
Derrota del equipo femenino
Por su parte, las chicas vallisoletanas no pudieron puntuar ante el equipo de Burgos. Las visitantes acechaban la portería defendida por Bárbara y como consecuencia de este empuje llegó el primer gol de la UBu, en los minutos iniciales. Lejos de claudicar, Rebeca firmó una gran jugada por la banda y envió el balón a Irene para que hiciese el empate. Todo empezaba de nuevo, pero Burgos no tardó en recuperar la ventaja con un gol a la salida de un córner. Nata respondía con un disparo lejano para establecer el 2-2 en el marcador. El partido estaba igualado pero las visitantes asestaron un golpe de efecto en los últimos minutos de la primera mitad con el tercer gol.
La segunda parte comenzó con un cambio en el banquillo vallisoletano ya que Kike Molina, entrenador del equipo femenino, tuvo que dejar el partido. Las burgalesas pusieron una marcha más, adelantaron su línea de presión y se hicieron con la posesión del esférico. El partido se acabó para la UVa, que encajó cuatro goles. Al final del encuentro el marcador reflejó el 2-7 definitivo.
Ficha técnica
Universidad de Valladolid: Luis, Daniel de Santiago, Daniel Álvarez, Rodri Díez, Rodrigo Román -cinco incial-. Diego, Alberto, Álex, Danilo, Dani 'Pesca'. Los lesionados Héctor y Toño sufrieron desde la grada, al igual que Manute.
Goles: 1-0 Rodri Díez. 2-0 Álex. 2-1 UBu
Crónica: Daniel Álvarez
Universidad de Valladolid femenino: Bárbara, Natalia, Gema, Irene, Nata -cinco inicial-. Marta, Almudena, Lucía, Rebeca. Las ausencias fueron Celia y Alba